LA FLOTABILIDAD es una de las habilidades más importantes en el buceo.
Controlarla correctamente te permite moverte con precisión, reducir el esfuerzo y disfrutar mucho más de cada inmersión.
Durante esta especialidad aprenderás a ajustar tu peso, controlar tu respiración y perfeccionar tu posición en el agua para bucear de forma más eficiente y relajada.